martes, 24 de marzo de 2009

Pepe Arias



Entre en su habitación, estaba sentada en la cama apoyada contra la pared, me miro y me dijo, tía, no voy a verle más, se me partió el alma, era tan pequeña y no podía hacer nada para aliviar su dolor, solo quería llorar y dejarme llevar por la tristeza pero no lo hice, la abrace y le dije, si cierras los ojos le veras. Nos quedamos así abrazadas, planeando las vacaciones y poco a poco dejo de llorar.
Esto ocurrió hace 12 años, una de estas noches hablaba con Yolanda mi sobrina que ahora ya tiene 22 años recordando ese día, comentábamos lo poco que hablábamos de el, es como un tabú en la familia, nadie quiere nombrarle por miedo a que la voz se entrecorte o los ojos se nublen y así evitamos pronunciar su nombre, le llevamos en la mente y en el corazón, somos como islas separadas por silencios.
Hablamos de cuanto nos gustaría que estuviera aquí, que se sentiría orgulloso de ella, de lo gran mujer que es, de la gran persona en la que se convirtió y lo mucho que tiene de el, y hablando nos dimos cuenta que hay una persona en nuestra familia que nunca le dejo morir, es mi madre, tenemos una sobrina de tres años que sabe quien es, reconoce sus fotos, incluso conoce anécdotas de su vida, lo tiene más presente que a otras personas vivas y nos dimos cuenta que mientras ella viva el nunca morirá.
Quiero su legado, quiero saber devolver la vida como ella lo hace, quiero contarle a Yolanda todo lo que sé de su padre, llenarla de nuevos recuerdos como hace mi madre con zoe para que ella se lo cuente a sus hijos y mantenerle vivo para siempre.
Han pasado doce años y aun se me nubla la vista y se me entrecorta la voz y este post lo estoy terminado entre lágrimas, para esa niña, mi niña y para mi madre.

14 comentarios:

Billy MacGregor dijo...

Preciosísimo. Me gusta cuando se habla desde el dentro, de uno.

Zentolo dijo...

No puedo más que volver a recordarte lo que ya te he dicho alguna vez. Pepe Arias no morirá mientras alguien lo recuerde. Dices que es tu madre, pero tu también lo tienes presente. Y hablas de él más de lo que realmente piensas. Yo te he escuchado alguna historieta de él, nos hemos reído con alguna anécdota, hemos comparado el parecido que tienen sus hijos con él...
Seguro que también estaría orgulloso de ti, de ver cómo su niña se hizo mujer, madre, empresaria, amiga... Y cómo sigues pendiente de sus chicos, cómo los mimas, hablas con ellos...
Ya tienes el legado de tu madre, sabes hacerlo. Simplemente, deja que fluya y serás capaz de contarle todas esas cosas que conoces de tu hermano. Y ella será capaz de verlo, de vivirlo, como todos somos capaces de vivir lo que nos cuentas.
Bonito post sobre un triste tema.

Anónimo dijo...

Gracias por el blog y por estar siempre ahí, haciendo que los momentos duros no lo sean tanto.
Te qiero mucho tia.

mamen dijo...

Montse, cuando se recuerda a las personas que queremos y que ya no estan, ellas siguen vivas, el dia que dejemos de emocionarnos al recordarlos, ese sera el dia de su desaparicion, yo aun me emociono al recordar cosas de mi padre, y ahora de mi madre, pero despues de mucho tiempo, ya se recuerda con mas serenidad, besitos cariño.

Gata dijo...

Las personas que habitan dentro de nosotros nunca nos dejan.
Precioso Montse.
un besito mi niña

Carlos dijo...

Sentimientos a flor de piel.

Poco más puede añadirse cuando hay cosas que salen de tan dentro.

A veces, sobran las palabras.

Enhorabuena por haber conseguido emocionar, incluso, a quien no llegó a conocerle.

Runas dijo...

Se muy bien de lo que hablas , he pasado por lo mismo y en mi casa aún cuesta hablar con mis hijos de su padre aunque poco a poco lo vayamos superando. Un beso

rodri dijo...

entrañable y emocionante relato...un bello homenaje...
BESOS

isis dijo...

hola, me ha gustado mucho tu post sobre todo por que relatas algo muy tuyo muy personal, y por que nuevamente dejas ver ese maravilloso ser que eres.

se que ya no estas en myblog, es raro myblog siempre ha tenido problemas pero ademas muchos incluyendome nos alejamos, pero me da gusto contactar desde aki.

gracias por existir

isis

Mar dijo...

Cariño mío, que bonito lo que cuentas, yo les hablo ha mis hijos de sus abuelas que se murieron y no quiero que crezcan sin saber de ellas...
Un beso cariño

Bree dijo...

Lo siento mucho, aunque hayan pasado esos años...siempre estarán en nuestros corazones...siempre...

animate dijo...

Precioso el post,en mi familia también pasa algo parecido,a nadie le gusta hablar de los que no están y creo que nos equivocamos.
Un beso ANIMATE.

Cris dijo...

Has conseguido transmitirme una parte de ese sentimiento que te invade, y eso solo demuestra que es un sentimiento puro y sincero. Mientras siga siendo asi, Pepe Arias, seguira dentro de ti y de los que te rodean.

Un beso fuerte

ana p. dijo...

Hay hermanos que se llevan en el alma, que sientes respirando detrás de las esquinas. Que acarician en la deseperación, que brillan cuando sonríes, que se alegran de tus victorias y cogen tu mano en las derrotas. Hay hermanos que son una prolongación de una misma, con los que hablas sin mover los labios porque su reflejo no aparece en el espejo, pero que sientes que están ahí, mirándote con ojos llenos de cariño. Esos hermanos no mueren nunca.