miércoles, 29 de julio de 2009

El niño no me come...

La semana pasada lleve a mi madre al médico y al salir nos fuimos a tomar un café, me encontré con mi cuñado, nos acompaño y le pregunte por los niños, que dijo que bien, que el pequeño estaba comiendo, mire mi reloj, las cinco menos cuarto, es que ahora se le da por no comer me dijo sonriente y con esa expresión de “este niño no me torea”
Este niño nunca vera la comida como un placer, ¿por qué va a comer?
Bueno es de manual y por todos sabido que los niños que no comen en la mayoría de los casos quieren llamar la atención, dos horitas que papa y mama se sientan con él a la mesa, dos horitas siendo el centro de atención y es que el mundo de los niños gira en torno a ellos y sus necesidades, poco les importa que tu estés cansado, o tu jefe sea un cabrón.
He visto niños con arcadas del asco y sus padres diciendo que lo hacían a propósito,
¿Algún padre a probado esos potitos? .. son asquerosos,
Puede que hoy no tenga hambre, déjale, ya comerá
Puede que no le guste tu comida.
Darle de comer las espinacas frías de merienda y de cena… que crimen ha cometido la criatura para recibir un castigo que ni en las peores cárceles te dan, no te extrañe luego cuando seas viejo que te busque un asilo barato.
Y ahora algunos me dirán, ¿y qué haces tú con un niño mal comedor?
Tratos, por supuesto
Por ejemplo, si no quiere comer que no coma, pero tiene que sentarse con el resto para acompañar.
Si las espinacas no les gustan, busca una comida que tenga las mismas características nutritivas y prueba, si disfruta comiendo, comerá.
Si un día no come, no se muere, no le des yogur ni otra cosa que sabes que no sustituye a la comida o te toreara, cuando el hambre aprieta hará tratos contigo.
Hay muchos padres, y profesionales que han escrito libros que te ayudan mucho en estos temas, no nos importa comprar un libro de informática para entender el ordenador, un libro de cocina para aprender a cocinar, pero no queremos recibir ayuda para ser padres, somos autodidactas y experimentamos con las criaturas, con los métodos de antes en tiempo presente.
Se quejan de los niños de ahora, que si antes éramos así o asado, pues siento deciros a los que creéis que los niños no son los de antes y es que a los niños de ahora los educan los niños de antes, puede que entonces no lo hicieran tan bien con ellos si-no serían mejores padres, y es que las personas tendemos a repetir lo aprendido.

12 comentarios:

juan dijo...

ATENCION!!! Ha llegado la supernany ya no mas libros ni teorias comprate el blog de la superblogA el tuyo el que tu necesitas el nuestro el de todos... jejej
P.D En serio totalmente de acuerdo y es que somos los niños de antes y pensamos que lo sabemos todito.

Zentolo dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja... Hay un anuncio de un frigorífico que utiliza el argumento de las espinacas. ¿Cómo termina el anuncio? El chaval le pega una patada al frigo...
Es la historia de siempre: si no comes, lo meriendas. Si no, lo cenas. O lo desayunas al día siguiente... pero por mis coj... que vas a comer lo que te he puesto en el plato. ¡Por favor! Es cierto que hay que enseñar a los niños a comer de todo, pero por ejemplo, el año pasado me reía de mi sobrino porque siempre le dolía el estómago y la respuesta era: quiere mimos. Pues no, resulta que el chaval es celíaco.
Claro que, con una mami impresionante como tu, cualquiera no acepta un trato... XD

Una senderista. dijo...

Yo soy de las que dice que si el niño no quiere comer, pues que no coma, pero no se le da ni golosinas, ni bollicao, ni porquerías lácteas, a mi sobrina le daban de pequeña un actimel ( o como quiera que se escriba) por la mañana para desayunar, porque la niña no quería ni pan ni leche, pero en casa de su abuela si que se comía una rebaná de pan con aceite, es que hay padres, que se las traen

Bree dijo...

Yo...yo era una niña de esas...mea culpa, mi madre iba desesperada tras mí, con la comida, y la niña nada de nada...ahora, la cosa cambió...ahora yo soy la que va tras la comida...¡Ay como cambia las cosas!...
¿Ves?...por eso no me he casado ni he tenido niños...

mamen dijo...

Montse estoy de acuerdo contigo, hay que ser un poco bruja y saber cuando un niño dice la verdad, pero nunca obligarlo a comer, porque terminan odiando la comida, se tantea lo que les gusta y se les dan las comidas camufladas, (gato por liebre, vamos) un niño es rebelde por naturaleza, y nosotras tenemos que ser mas listas que ellos.

embrujo dijo...

yo soy de las niñas de antes,de las que comía de todo,hasta pimientos crudos,y enseño a mis hijas a comer de todo,!problema¡antes no había tantas tonterías para picar,o comías o te esperas a la merienda,pan con aceite,o un vaso de leche y a jugar,sin embargo mi hermana que era una puñetera y le daban lo mismo que a mi,llego un momento que casi se muere porque no quería comer,o no le gustaba,o lo que sea que le pasara,con esto quiero decir que todos los niños no son iguales y que por mucho que le des,que le insistas o como quiera que hagas no comen casi de nada,llamarlo manía,capricho o que se yo.
PD:podían venir con un libro de instrucciones,o,algo,además sobre todo las madre tenían mas tiempo para ocuparse de sus hijos,y no solucionar lo¨`problemas´´con un bollicao.

Ixchel dijo...

Yo cuando era niña, la verdad es que comía casi de todo. Mi madre siempre tuvo esa ansia innata de que sus hijos no podían ser delicados con la comida. Así que si tocaba algo verde tirando a oscuro (acelgas, espinacas o derivados) mi hermano y yo nos negábamos. Ni que decir tiene que había castigos, voces, llantos, y la comida iba siendo desplazada para cenar, o en ultimo extremo para desayunar. Me temo que surgió efecto. Nos comemos hasta las piedras.
Me encanta tu blog.
Un beso

Anónimo dijo...

Hola Montsita.Ya sabes quien soy,el mundo mundial sera nuestra clave,me gusta ir de misteriosa,no lo puedo evitar, llevo el teatro en la sangre.Llevas razon en eso de los niños,creo que todos llevamos dentro un poco de los niños que fuimos un dia y es cierto que muchas veces cargamos a nuestros hijos,aun sin pretenderlo,con las pequeñas,frustaciones, miserias,miedos y complejos varios,que a su vez,nuestros padres heredaron de los suyos.Y pienso que tendrian que hacer algun tipo de examen de paternidad antes de permitirnos tener hijos.Seguramente habria cientos de suspensos y asi se evitaria que cualquier garrulo accediese a una carrera tan dificil.Pero bueno..algunos hacemos lo que podemos.Es que solo a Dios se le ocurre mandarnos aeste mundo sin libro de instrucciones.

Patata Piloto dijo...

A mí la verdad es que me enseñaron a comer de todo. Me decían "cómete las sardinas, que si no, no creces"... Hum... luego el componente genético o vaya usted a saber hizo el resto, porque a día de hoy recuerdo la cantidad de cosas que he tenido que comer pensando en crecer y hoy por no llegar no llego ni al metro sesenta XDDDDD
De todos modos, me preocupa eso de los "niños listillos", porque servidora no tiene ninguna experiencia con críos y me van a tomar todos el pelo y mucho.

Franziska dijo...

Siguiendo todas las normas que indicas yo he sido madre de un niño con el que obtuve el mayor éxito pero, ay amiga mía, llegó la segunda. mi hija Coral, y llegué a estar tres días completos con sus desayunos, comidas y cenas -prescindía de las meriendas- y la niña sin inmutarse y te puedes suponer la desesperación de la madre en cuestión...para mí está claro que los caprichos si se atajan como tú indicas pero con una criatura que no tiene nunca hambre a causa de un proceso digestivo muy lento, como luego se descubrió, no hay más remedio que armarse de paciencia y procurar que se alimente. Esta gusana que ahora es madre, tiene un hijo que come de todo y sin ningún tipo de problemas...¡Las hay con suerte!

Y he tenido una tercera hija que jamás me dió ningún tipo de problema con la comida y ¡cómo le gustaba dormir! Era y aún es, un encanto de criatura. Sólo hay que tener cuidado cuando se despierta porque si no ha dormido suficiente entonces...pero ahora ya no vive en mi casa y los despertares son para Fran, mi yerno.

Carlos dijo...

A mí cuando no me gustaba una cosa, me la dejaban para cenar.

Cuando me portaba mal o hacía trastadas, me daban un cachete o me tiraban de la patilla dependiendo del grado de la fechoría cometida.

Y ahora estoy aquí tan sano y sin traumas.

NO creo que hacer tratos ni dialogar con un niño que no tiene conocimiento de causa llegue a ninguna parte, y a los resultados de la sociedad y la juventud actual me remito, que da penita ver hacia dónde nos dirigimos.

Blog A dijo...

Que estamos sanos y no tenemos traumas es la misma afirmación que la de los alcoholicos cuando creen que no lo son, un poco más de presunción..
Seguro que ahora cuando no quieres comer no te castigas comiendote eso de cena..
yo supere abusos sexuales y eso no hace que sean buenos para nadie.
y que la juventud de ahora es peor que la de antes es comentario de viejos y creo que tu aun no lo eres.