miércoles, 28 de octubre de 2009

Jugar a ser adulto

Y siguiendo el hilo conductor del tema anterior y parafraseando a Simon de Beuver, un adulto es un niño inflado, aunque también lo decía mi tía abuela,... Así que, un niño gilipollas será un gilipollas mayor y mira que hay gilipollas
Por mi trabajo tengo que tratar con gente caprichosa tontita y sabelotodo que por tener derecho a votar y una supuesta dignidad ganada por sabe dios que titulo académico o por romperse el lomo cargando no se que maquinaria, creen que pueden gritar e insultar, y que si golpean la mesa todo se hará cuando ellos quieran.
Y aunque parezca de ñoños, ¿No es más bonito recibir a la gente con una sonrisa?
Visiono esas grandes empresas, esos hombres con su uniforme escolar, su corbata, su maletín, sentados alrededor de la mesa, recibiendo ordenes de su jefe, creyendo que su trabajo es lo más importante en su vida, que nada es mas prioritario que ganar más dinero para tener más cosas... que bonita vida la del adulto, que a mayores que en el colegio tiene un coche... y en sus juegos de adultos invierten en bolsa y ahora nos comemos África y matamos más negritos, y ahora vamos a ver cuantas mujeres lapidan por Iran , y lo vemos en la noticias mientras comemos patas fritas con Ketchup.
Y sigo sin creerme este mundo, sigo sin creer cual es mi papel, y con el calor que hace estos días he pensado que el sol se esta calentando y vamos a ir todos al carajo, pero seguro que viene Bruce Willis y con los trabajadores de Vulcano nos salva metiendo un iceberg en sol para evitar el calentamiento global
Y no creo que los seres humanos sean malos, malos son los hombres, los seres humanos se preocupan por otro seres, incluso por las mosquitas cojoneras
Y creo en la juventud, y en la vejez y en la madurez, porque somos los mismos, y el maleducado lo es a los 7, 17 y 37... No hay edad para ser un gilipollas
Vaya! Y yo que pensaba que no creía en nada, creo en los humanos.
Y como humana que soy, a veces quiero asesinar, pero ya me ha dicho el abogado que todavía es delito, así que me vuelvo mujer, que no hombre, aplaco mi ira, y lloro.

domingo, 25 de octubre de 2009

No estaba muerta es que andaba de parranda.


De mi entrada anterior extraigo que mucha gente esta a favor del bofetón como método educativo, que debemos recuperar algunas de nuestras costumbre de antaño para que esta infancia y juventud no sea intocable como lo es ahora.
Esto me hizo reflexionar, al final somos nosotros los de la generación de la bofetada los educadores de esta nueva ola de personas, somos nosotros los que hemos alargado la infancia y eternizado la juventud, los que inventamos la frase “no estoy preparado”.
En mi entorno escucho a menudo, “no estoy preparado para el matrimonio, para la paternidad, para vivir solo, para el trabajo... y me pregunto ¿Para que estas preparado?
Hemos crecido con baja autoestima, siempre nos comparaban con los otros niños, nos llamaban tontos, burros y nuestra opinión para nada tenia valor… y ahora somos nosotros los que demandamos al profesor…
Esos niños ahora adultos, no han madurado, siguen comportándose como en el colegio. Envidian al vecino, y no tienen tiempo para nada, siempre están estresados por cosas sin importancia y muchos ya son adictos al psicólogo, y a las pastillas para no estar triste o infeliz y sobre todo siguen culpando a sus madres de todas sus desgracias
Bueno, yo no me desmarco del grupo, estoy en el, intentando no culpar a nadie de mi errores, asumiendo que aunque no este preparada voy. Que si un día lloro, otro día rio, que la desgracia te acompaña a la par que la dicha, solo hay que girar la cabeza de vez en cuando y saber mirar.
En la ley del la selva sobrevive el más fuerte, o el que en ese momento tenga un árbol donde cobijarse.
Yo no creo en el sentido de la vida, no creo que tenga un fin, ni un propósito, pero aun así tengo una parte emocional que me invita a ser buena gente, a querer, a confiar, a perdonar y buscar soluciones
En definitiva, nosotros, los del bofetón, ¿Fuimos mejores jóvenes que los de ahora? ¿Somos mejores adultos que nuestros padres? ¿Serán ellos mejores adultos que nosotros?
Particularmente piesno que somos fruto de la información. Y dicen por ahí que la información os hará libres ¿Será verdad?

martes, 6 de octubre de 2009

Alcohol y algodón

Estaba viendo una de esas pelis de acción donde al protagonista le dan una paliza de la leche y se levanta como si nada, pero cuando llega la chica con un algodón se pone a gritar como un burro, y te das cuenta que para enfrentarse al súper héroe solo tienes que llevar alcohol y un algodón y huyen despavoridos. ¿No conocen el agua oxigenada?, limpia lo mismo y no pica.
Yo analizaría seriamente la situación, pues esto puede ser que esa chica con el algodón le recuerde a su madre, cuando esta le limpiaba las heridas del monopatín con alcohol, ven a la chica y tienen reminiscencias del pasado, e imaginan ese cachete que venía precedido del la limpieza de la rodilla con el alcohol, y es que te pueden pegar mucho y muy fuerte, pero la hostia de tu madre no la supera nadie, es la más denigrante, te pegan una colleja y encima en la calle, pasando vergüenza, y piensas, mierda que me dé un puñetazo como los hombres, y lo peor era si te daba en el culo, buenoooo eso era humillante.
Y es que las madres tiene el poder de hundirte donde menos te lo esperas, cuando conocen a tus amigos y las graciosas se les da por hablar de ti como si no estuvieras y le cuentan que hasta las 13 años te bañaba y que dormías con ellos, y en ese momento piensas , hija de puta, se está vengando por el parto, y es que cinco kilos tienen que doler …
Pues ya veis telespectadores a donde me llevo un algodón con alcohol, si al final el trauma es mío.

viernes, 2 de octubre de 2009

Estamos locos o que ?

Y la vi en el gimnasio con su camiseta gigante de un equipaje de futbol oculta en la amplitud de tanta tela, pero su sonrisa y su alegría te contagia.
Coincidimos en el cumpleaños de una amiga común y ahora con el Messeguer es esa ventana naranja que me saluda todos los días “ola montse”… y nos reímos y contamos cosas de chicas. una década y algo más nos separa pero nos reímos igual y hablamos del amor y la amistad y nos contamos chistes, ella siempre positiva, siempre alegre aunque le duela el corazón.
Como dice
Silvia somos una pandilla peculiar, ella en la década de los 20, Sonia en la de los 30 yo en la de los 40 y Fina en la de los 50, pero si salimos reímos como mujeres sin tiempo y sin edad, nos apoyamos y nos lo pasamos genial.
Un día ella leía mi blog y le dije que abriera uno y lo hizo, en un plis plas tenía tres entradas y habla desde el corazón, un corazón grande
Hoy le dedico estas palabras porque es un amor y siempre está cuando la necesitas y con ella se te olvidan las penas.
Para ti mi ruliña