sábado, 20 de noviembre de 2010

La mota de polvo de un átomo.

Tengo 42 años y os aseguro que no tengo nada claro. A mis  27 todo era cristalino, sabía lo que quería como lo quería y que estaría dispuesta a hacer por todo ello, nunca haría esto ni lo otro, y como no, era un poco radical.

Con el paso del tiempo me vi adoptando posturas nuevas y haciendo cosas que pensé que nunca haría.

Me paseo por los blog y leo a gente coherente escribir sobre algo de lo que no me había percatado, otra visón de las cosas y entonces valoro esa opción también válida, luego leo un comentario contrario pero también coherente y entonces me digo.- Montse coño! no tienes criterio.

Entonces pienso que lo que sirve es argumentar, la gente que argumenta bien, convence, pero eso también es un don, no todo el mundo tiene capacidad para argumentar ni para rebatir, pero en su día a día demuestra una coherencia mayor que la escrita, lo que me lleva a pensar que todos somos vendedores, vendedores de ideas y de pensamientos, y no gana siempre la mejor idea, si no la mejor venta.

Unos utilizan frases celebres para expresarse, otros refranes, otros apelan a filigranas verbales para darle mas movimiento a sus escritos y llegar al público, y todos somos público y todos vendedores.

Hoy se lleva ser sincero al puro estilo Hause y Reverte, se lleva decir todo lo que piensas y a eso le llaman decir las cosas por su nombre, aunque en nuestro vocabulario las cosas a veces tienen varios nombres, escoger el adecuado también es una vitrtud.

Estoy acomodándome a esa idea de la sinceridad brutal, pues yo aprendí a no ser cruel por ser cruel  sin dejar de ser sincera y nuestro vocabulario tiene muchos sinónimos.

Y esa sinceridad brutal nos gusta cuando no va con nosotros, cuando va con los demás, cuando alguien es brutalmente sincero nos sentimos heridos y pensamos que no ha tenido tacto, quizá alguno incluso sepa reconocer que eso es cierto pero las formas seguirán hiriéndole.

Yo he sido en ocasiones sincera al estilo hause y la sensación que me ha dejado es que soy una prepotente, y he pensado, ¿Quien soy yo para decirle a nadie como tiene que pensar, actuar o vivir?, ¿Quien soy yo?

Todo cambia y las personas también, cambian las ideas, cambian las necesidades, cambian los pensamientos, y la tarea de vivir es seguir moviéndote al ritmo que te marca el entorno donde vives y eso a veces va en contra de tus ideales, o de lo aprendido.

Vivo con dos jóvenes de 17 y 23 años, se comen el mundo, lo saben todo, y a veces me quedo callada a un a pesar de parecer tonta, como hizo mi madre en su momento conmigo, como ex joven que soy sé que hay cosas que solo se aprenden viviendo y eso nadie te lo puede explicar

¿Y qué quería decir con todo esto? Pues no sé, que se me va la pinza , que no sé nada, que cuanta más información tengo más me lio cabeza pensando y que me siento como la mota de polvo de un átomo y que un grupo de gente controla mi vida y yo solo puedo seguir el juego.


17 comentarios:

Runas dijo...

No es nada facil tomar conciencia de las cosas, la vida es mucho mas facil cuando no se profundiza, ni se reflexiona, cuando no nos adentramos tanto en querer saber. Pero como tu dices, todos vamos cambiando y en algun momento de nuestra vida pues nos toca ponernos algo mas "profundos" e intentamos darles respuestas a cosas que antes ni se nos habian pasado por la cabeza. Un beso

Josefo el Apóstata dijo...

Lo que te pasa es que te haces más sabia, más prudente y más tolerante.
También a mi me pasa que, con el tiempo, me resulta más valioso el razonamiento que la razón, la argumentación que la posición.
Muy buena entrada Montse!

Babilonio dijo...

La juventud es muy atrevida, si envejeces descubriendo cuanto ignoras es que lo haces con sabiduría.
En cuanto a la sinceridad brutal es la lógica y natural reacción a la ola de corrección política y falsedad que nos asola. Aún así hay una diferencia entre sinceridad y sincericidio, hay verdades que no tienen porqué ser difundidas alegremente.
Un beso.

Daniel Rioja dijo...

Este post me parece muy interesante.

Yo tengo 21 años y soy bastante "agresivo" cuando expongo mis opiniones al hacerlo con la mayor claridad posible que no deje lugar a dudas, cabos sueltos.

Pero en verdad, estoy abierto a escuchar otros "puntos de vista", jajaja, porque gracias a ellos mis opiniones evolucionan. No pienso lo mismo ahora que hace un año aunque me exprese con la misma contundencia.

Intento hacerlo con tacto, porque creo que es lo más prudente y acertado y además, es la mejor manera de ser escuchado y considerado.

Es difícil mantener este equilibrio claridad-tacto.

Un saludo.

mamen dijo...

Hola guapa, como dijo alguien muy inteligente, "La vida es lo que va pasando, mientras tu haces otros planes"
Asi que dejate llevar, que lo que puedas disfrutar, es lo que vas a sacar de provecho en la vida.
Para el martes o miercoles nos marchamos, asi que hasta Cadiz un beso

Blog A dijo...

Gracias por vuestros comentarios, seimpre aprendo un montón y os sobra a amabilidad para conmigo.
Besos

Josep Capsir dijo...

Acostumbramos a tener un criterio claro hasta que alguien nos ofrece una duda razonable; matices que pulen nuestras ideas y que nos hacen madurar. El saber escuchar a los demás, aprender de ellos y tomar nota de todas las opiniones es madurar y eso es algo que los jovenes no tienen en su mano.
Ser grosero no es ser sincero, la sinceridad no siempre es un don, si ésta daña a alguien gratuitamente acabarás siendo un cinsero sin amigos y un completo estúpido.
Un beso.
P.D. No me hagas caso, tengo opiniones muy particulares. Si no te gustan te dejo otras.

caperucitaferoz dijo...

Lo importante es él dialogo, hablar, escuchar aceptar y evolucionar, cuando pasa eso,,maduras, por otro lado lo de la sinceridad,pues si se hace daño al que se le dicen las cosas, me parece un acto cruel, y para nada lo considero un don, no entiendo el hacer daño gratuito,estoy al 100% con Josep.
Te dejo un besazo guapa

Blog A dijo...

Yo tampoco considero la sinceridad un don.
Jose ¿Haces comentarios a la carta? jajaja
besitos

Maeglin dijo...

Yo tuve la sensación inversa de autosuficiencia en la niñez y juventud. Ahora con 30 tengo más preguntas que con 18. No sé si eso será bueno o el felpudo de bienvenida a la melancolía de no conseguir llenarlas nunca.

Muy de acuerdo en que todos somos "vendedores de ideas" o mejor aún "vendedores de nosotros mismos y de la orilla que sentimos más nuestra". En permanente y no siempre exitosa seducción para nuestra causa.
Salu2

AN... dijo...

Te entiendo perfectamente . Me parece una entrada
muy acertada , en este micromundo de blogs del que yo apenas conozco ni un 2% , por lo que he podido apreciar en mi año de cabalgadura , son las diferentes formas que tiene la gente de expresarse ,hay veces que encuentras unos post llenos de bellas palabras , de personas que yo diría que son verdaderos poetas , esto intimida y prefieres no decir nada aunque la entrada te parezca preciosa , por que te te da vergüenza de tus limitaciones lingüísticas , y que la diosa musa ni te conoce.
Respecto al tema de la gente que va de sinceros , que paandel tacto y las buenas formas ... Pues para quien los quiera , al final la idea que dan a los demás es su prepotencia y chulería , les da igual como te puedan afectar. Sus comentarios , prefiero pasar de ellos porque a eso podemos jugar todos y generalmente cuando les da de su medicina les Jose ...valeeeee que me enrollo .
Un saludo Montse

AN... dijo...

Jajaja pido perdón , en el escrito anterior , al escribir rapido y no repasar , se me han colado algunos errores .. Si es lo que te digo , que es mejor que me este quieto ...
Sorry

juan dijo...

Se puede ser sincero sin hacer daño... se pueden decir las cosas de muchas maneras... hay que saber hablar tanbien como escuchar...y siempre hay que partir de la base que en cualquier comentario discusion comunicacion etc la otra parte puede tambien tener razon en lo que dice...
Yo siempre digo que el que tiene boca para hablar tiene oidos para escuchar...
P.D. Montse tu eres un caso perdido OLVIDATE tu no cambies sigue siempre a tu ritmo... es el mejor beso

la reina del mambo dijo...

No dar tu opinión si no te la piden, me refiero en lo personal.
Muchas veces por ser demasiado sincera se me ha malinterpretado.
Vamos aprendiendo. Tu no cambies.
Dile a tu jefe que te de unos días y te vienes.
Un abrazo

La Ardilla Voladora dijo...

Lo de quedarse callada porque la vida les dará las "leches" que les corresponda a cada uno, es lo más sabio. Como dice mi abuela: "nadie escarmienta en cabeza ajena". Cuando vengan llorando, les secas las lágrimas y les envías al mundo otra vez. Pero, por favor, nada de "te lo dije", que sienta fatal.
Me encanta como escribes. Un saludo.

iriluna dijo...

quien desconoce normalmente dice que sabe,y el que conoce dice que no sabe nada,porque se da cuenta de todo lo que le queda por saber.Nacemos desconociendo,lo importante es aprender a saber a lo largo de la vida,el tiempo dará el conocimiento...tus 42 años te dan 42 años de saber,y sabes más de lo que crees,ya que sino ,no te plantearías que no sabes...un beso

Bletisa dijo...

A tí lo que te pasa y cómo a todo el mundo que "crece", es que eres más sabia cada día.
Es muy interesante esta reflexión.