viernes, 4 de febrero de 2011

En barbecho



Una se queda seca de ideas, aunque a mi me pasa que tengo como siempre un batiburrillo de ellas todas juntas, mezclo el tocino con la velocidad y me salen unos pensamientos  extraños, ahora escribo de política ahora marujeo un poco, otras me sale la vena tontorrona, no tengo una línea definida la verdad.

Me hice la pregunta, esa que nunca debes hacerte cuando tienes blog, por lo menos en mi caso, ¿Escribo para mí o escribo para los demás? No quiero contestarme.

Estos días me he pasado al voyeurismo, he leído a la gente,  he leído libros y de alguna forma te provees de nueva información para darle vueltas al coco.

Y me gusta leer, me paso el día leyendo y no quiero decir solo libros, leo blogs, leo revistas, artículos, recetas de cocina, tratamientos contra el cáncer, y hasta el prospecto de las medicinas.

Tengo tres libros en la mesilla, Mamá de Joyce Carol, Contra el viendo del norte y Cada siete olas de, Daniel Glattauer, (primera y segunda parte), estos dos últimos di con ellos a través de La ardilla voladora, se leen del tirón. Dos desconocidos se escriben correos y mantienen una relación intima pero sin sexo sin verse las caras, nada extraño en nuestros tiempos cibernéticos, pero si en forma de libro.

Y aunque parezca novedoso y la gente critique el medio rechazando esta forma de conocerse como algo insano, ya Roxana se enamora de las palabras de Cyrano pese al atractivo de Cristián en Cyrano de Bergerac.

He descubierto mi punto g, lo tengo en el cerebro cerca de una oreja, en el hemisferio derecho ahí por el lóbulo frontal o el temporal, me gustaría que me hicieran el amor de esa manera, con un correo todos los días, con palabras que me lleguen al punto g y me provoquen un orgasmo

Yo que escribo como de andar por casa, así en zapatillas y camiseta vieja, si me conoces no hay mucha diferencia entre lo que hablo y lo que escribo, pero ¿Os imagináis que las personas por la calle hablaran como escriben? Los poetas, los que utilizan metáforas para describir objetos, sería un poco raro, pero sin embargo cuando lees algo así, te recorren cosas por el cuerpo. Cuantas veces hemos expresado escribiendo, sentimientos que no salen de nuestra garganta sin que nos sintamos ridículos, creo que mis dedos tienen un lenguaje diferente al de mi boca.

24 comentarios:

octavioprada dijo...

Muy bonitas tus historias,son de lectura fácil y enganchan..
Con respecto a esta que comento, te diría que cuando se escribe se piensa lo que vas a decir,sin embargo cuando hablamos ,muchas veces, se hace sin pensar.
un saludo.

La Ardilla Voladora dijo...

¡Eyyy, has vuelto!, te echaba de menos.

Me alegra que te hayan gustado los libros. Yo ahora estoy con los de Moccia, pero no me hacen tanta ilusión.

Recomiéndame alguno tú, a ver qué tal.

Un beso, guapa, siempre es un placer leerte (aunque sean mil ideas mezcladas).

Josefo el Apóstata dijo...

No se escribe con los dedos si no con el cerebro, con el mismo que lees y te da tanto gusto, con el mismo que hablas. Así es que no te comas el cerebro con dudas sobre lo que debes escribir, sencillamente escribe, da igual sobre qué. Sigue usando tu cerebro para darte gusto y, de paso, a los demás. Nuestros cerebros te lo agradecen.

mamen dijo...

Da igual lo que digas, seguro que a alguien le gustara, y si es para ti, pues eccribe tambien, que te mereces un disfrute de esta categoria, besos

Incara dijo...

Asi que a eso estabas este tiempo desaparecida... a darle al punto g... asi como para perder el tiempo en escribir... jajajaj

JLin™ dijo...

Eso de preguntarse si uno escribe para uno mismo o para los demás en el propio blog a mi también me ha pasado y ¿sabes? tampoco he querido rsponderme nunca.
Si habláramos como escribimos una de las dos cosas, el hablar o el escribir, o tal vez ambas, quien sabe, perdería su razón de ser o su belleza... o tal vez no paaría nada más que todos hablaríamos distinto de como lo hacemos ahora por que creo que todos escribimos de forma diferente a como hablamos, incluso escribimos de cosas distintas... vaya me he puesto a divagar, disculpe usted.

Runas dijo...

Has dado en el clavo con lo de escribir pàra uno o para los demas, tampoco me he contestado nunca esa pregunta, da igual para quien escribas siempre que te sientas bien haciendolo¿no?. A mi me encantan tus historias y tu forma de ver las cosas. Un beso

la reina del mambo dijo...

Has vuelto!!! bueno si estabas con el punto g se te perdona.
¿Estás enfadada conmigo?
La gran pregunta ¿escribo para mi o para los que me leen?
En mi caso de vez en cuando escribo para mi.
Buen fin de semana.
Un beso

Daniel Rioja dijo...

Qué curioso, yo creo que todos escribimos mejor de lo que hablamos, pero aún así yo tengo una forma de expresarme diferente; algunos me dicen que antigua.

Espero que pronto nos sorprendas con lo que en algún lugar de tu cerebro inquieta la lectura ha comenzado a gestar.

Un saludo!

juan dijo...

Hola me voy a atrever escribirte esto,se que no es lo que pides que realmente prefieres qeu otro te haga llegar al orgasmo pero por lo menos espero entrar en los preliminares...

"" Y hablas como si fueras la reina de las cosas que nos dices... amo cada post que escribes siento las palabras dentro de mi piel tus letras se pueden acariciar,cuando te desnudas eres bella,sincera e imagino tus dedos escrbiendo suavemente sintiendo como me bailan el oido me gusta vivir en tu mundo creo que lo que piensas es bonito para pasear en el,sabes,tus cosas me hacen sentirme bien me alegran me regalas un momentito de felicidad... coge un beso

Babilonio dijo...

Por desgracia, hoy en día casi todo el mundo escribe como habla y ni siquiera comprende que son dos niveles diferentes, el oral y el escrito. Lo raro, o no, es que esto lo pone en el libro de lengua de anaya que casi todos hemos sufrido.
Si los poetas hablaran como escriben sufriríamos orgasmos y/o infartos repentinos al oirlos.
Lo del punto G no me extraña, siempre he oído que las mujeres se acuestan con lo que oyen. ¿será cierto?
Besos

Layna dijo...

Pienso que no escribimos como hablamos, al escribir aunque sea solo un poquitín, reflexionamos, pensamos, podemos rectificar antes de llegar a "hablar". Escribiendo se puede llegar a seducir con cada palabra ya que el que lee alimenta la imaginación. Hablando cara a cara entran en juego muchos más canales de información y las palabras "es uno más" o al menos no el único. Coincido contigo cuando dices "He descubierto mi punto g, lo tengo en el cerebro cerca de una oreja, en el hemisferio derecho ahí por el lóbulo frontal o el temporal" y me encanta que me seduzcan con palabras escritas.

Josep Capsir dijo...

La escritura es hablar a fuego lento, podemos pensar lo que diremos, podemos rectificar y emfatizar. Cuando hablamos es más complicado, si hicieramos pausas o rectificaciones nos tomarían por memos; de todos modos, el lenguaje oral está acompañado del lenguaje gestual y ese, resulta decisivo.
¿Cuando estás en el retrete lees también la composición del champú? jjajaja, yo también.
Besos

caperucitaferoz dijo...

Igual deberíamos de expresar como sentimos como poetas, serían mas orgasmos, que más da del tipo que sean, verbales, pasionales, carnales, pero que no falten,,la sensación de leer un texto cargado de sentimiento y pasión puede conducirte hacia lo más alto, pero las palabras susurradas al oido tambien, las caricias las miradas los ecos de lo que ha sucedido.
Sabes que escribes sobre ti y para nosotros,,,,Un beso

animate dijo...

La inspiración como viene se va,pero a gente como tu con un poco nos deslumbras,eres buena muñeca jajajaja.
ANIMATE

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Me gustan tus batiburrillos.
Expresas muy bien, claramente y de forma sencilla y amable los sentimientos que todos compartimos en mayor o menor medida. Nos los aclaras, aunque no lo creas.
Te trasladas con facilidad por el tiempo y enlazas con mucha flexubilidad y gracia las situaciones y conceptos. Y esto nos tiene atrapados a los que nos acercamos por aquí.

Y cuidado con lo que pides, porque es posible. Esa historia que cuenta Daniel Glattauer me suena como si me hubiera sucedido a mi mismo no hace mucho tiempo :)

neko dijo...

queramos o no, este es un país de tradiciones, y a la gente no le gustan las novedades, las ven insanas y tal vez tengan razón en algunos casos.
Por supuesto que es mejor conocer a alguien en persona, pero si la cosa surge de otra manera, qué tiene de malo? no son los sentimientos capaces de recorrer kilómetros a la velocidad de la luz?
Si una palabra puede hacerte sonreir y sentir especial o feliz, puede ser insana esa palabra?

yo escribi en su día algo similar:http://talvezsipero.blogspot.com/2010/09/distancia.html

Un saludo!

Maeglin dijo...

Yo me relajo escribiendo, sea un blog, sea un cuaderno, sea una pizarra, sea un post it o un word sin conexión a internet con lo que me tiento a responder que escribo por placer individual.

Ese placer se multiplica cuando consigues ver en alguién ajeno a tus maquinaciones intrínsecas: interés, complicidad, antagonismo, desapego etc etc.
Por lo que mi respuesta es que escribo para mí pero disfruto con las palabras y reacciones de los demás.

Zentolo dijo...

¿Y por qué no hablar como los poetas?
Hay gente a la que me encanta leer y jamás he escuchado una sola palabra de su boca.
Hay otra gente a la que he escuchado y no he leído ni una sola palabra que haya escrito.
Hay gente a la que he escuchado y he leído y, sinceramente, no me ha gustado ni lo uno ni lo otro.
Leerte a ti, escucharte, verte gesticular, reírte, ponerte seria, hacer de un "drama" una divertida anécdota, tal cual la ves tu.
Sentir que el mismo batiburrillo de ideas lo expresas igual de forma hablada o escrita es un placer para todos los sentidos.
Y sin embargo, hay escritores que igualmente hablan como escriben: leer a Cela o a Paco Umbral no difería mucho de escucharlos (en mi caso, no era una sensación que me resultara agradable). O lo mismo podría decir de Antonio Gala, un hombre al que, aunque no me guste su literatura, tengo que rendirle mis respetos por su forma de ser y de hablar.
¿Hay una sensación más agradable que la de sentir que te regalan la oreja? ¿O el punto G mental? Yo creo que no.

Blog A dijo...

Sois muy generosos conmigo, me fascinan vuestros comentarios, yo escribo una chorrada y vosotros le dís valor con tanta información e intercambio de opiniones.

arguellesacero dijo...

Fíjate que escribir no me cuesta (no me cuesta entre líneas) Pero expresar verbalmente (si no es en un medio profesional, oséase curro) entro en parada en más de una y dos ocasiones

Libros, tabaco y vino.

Besos, Beatriz.

pecadocapital79 dijo...

Y mis dedos también y así lo deseo,me gusta como saltas de tema y no se nota y enganchas de ese modo.

Respecto a tu comentario dice mi muñeca derecha que......siguen prefiriendo a ingenieros y sobretodo a bomberos, suerte tengo de no ser poeta..... a ratos.

Salud.

Patata Piloto dijo...

Bienvenido sea el barbecho, para plantar luego cosas "bonicas"!!

Pues lo de hablar como se escribe: los habría pedantes y los habría muy garrulos... ¿te imaginas oír las faltas de ortografía?

estrella dijo...

Hola Montse!!
Creo que al escribir,cuidamos más lo que decimos y cómo lo decimos,porque nos paramos a pensar,nos tomamos nuestro tiempo y al hablar,lo hacemos atropeyádamente,decimos lo que se nos viene a la cabeza,casi al instante.
Cuánto más escribas para ti,con los sentimientos y tus razonamientos,más gustas,pero sino,daría igual,lo importante es que tú te sientas cómoda con lo que dices.

Abrazos cariño,gracias por visitarme.