lunes, 28 de marzo de 2011

Ahora solo soy una espectadora



Lo peor de ser madre no es el parto, ni que pierdas autonomía, ni las tardes muertas de parque, ni los domingos en el zoo, no son las noches sin dormir, tampoco que no te quede un duro después de haberle pagado los libros, no es que se caigan y rabuñen las piernas.


Lo peor de ser madre es dejarles enfrentarse al mundo y saber que tienes que quedarte en la barrera, que ahora te toca observar y ver como la vida les da algún golpe sin poder hacer nada más que abrazarles y secar sus lágrimas…. Si te dejan

11 comentarios:

JLin dijo...

Yo no soy padre (ni madre obviamente) pero ciertamente debe ser duro, pero supongo que también bonito ¿no? ver como les enseñas y ellos echan a volar... seguro que se estampan más de una vez, pero la mayoría lo harán genial.

viola dijo...

Y que duelen los rasguños suyos más que los propios, o será que ya no nos acordamos cuánto nos dolieron.
Por aquí no para de llover, cada día se parece más a tu tierra. Besos

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Tu post me ha traido a la mente que un 50%, e incluso un 80%, de las cosas que me han ocurrido, no se han enterado mis padres. Unas veces por corte y otras por no disgustarles. Lo cual quiere decir que desde la barrera sólo veremos algunos toros, los que sean muy evidentes y para los que no les quede más remedio que solicitar ayuda, jaja
Pero es cierto lo que dices. Los padres le dan una base para poder vivir, pero como personas autónomas y únicas, deben de llevar a cabo su propia vida, su propia experiencia de vida. Y para los padres, descubrir poco a poco cómo cada hijo va enfrentando de manera personal y creativa las situaciones que se le vayan presentando, debe de ser una sorpresa y una verdadera gozada. Yo siempre veo el vaso medio lleno, es decir la parte más bonita de todo.

Un beso. Que este recorrido te sea muy feliz.

PD. por cierto ¿qué es RABUÑEN? Es que por aquí abajo no se dice, o no se conoce. Me encanta.

Layna dijo...

Esa parte de la maternidad aún la veo lejos. En mi caso estoy en la época de las tardes en el parque, noches sin dormir, nada de tiempo para mi misma... Leerte me hace valorar más lo que ahora tengo pero echo de menos me individualidad ¿Y el término medio donde está? En tu caso, no sufras, seguro que estarán bien. ¿Lo mejor? saben donde estás para regresar y refugiarse siempre que lo necesiten. Besos

Babilonio dijo...

Alguien me dijo alguna vez que lo de lanzarlos al mundo es tarea paterna, la materna es cuidarlos. Pero eso no importa, lo que me tiene descolocado es que el que esta con la peña esquiando en el pirineo catalán es el niño y el padre aquí trabajando, algo estamos haciendo mal.

Es ley de vida, no te apures, los niños crecen, a pesar de los padres.

Un beso.

Blog A dijo...

Jlin: Se estampan cono nosotros lo hicimos pero duele verlo, eso es lo chungo.
Viola: Yo ya no me acuerdo pero si que dolian
Gato:Rabuñar es como arañar.

Layna:Estas en una edad bonita pero agota fisicamente, las mias son de 18 y 23 ya no puedo acostarlas a las 8, y se enamoran, y salen al mundo a pelear su fururo y no todo es bonito.

Babilonio: jajaj lo siento pero estás donde tienes que estar

Runas dijo...

Si que es duro cuando vuelan solos y ves que caen y el golpe te duele mas a tí que a ellos. Pero así es la vida, tambien nosotras volamos solas y caimos y a nuestra madre tambien le doleria esos golpes. Un beso

la reina del mambo dijo...

Una espectadora y algo más, mucho más. Seguro que regresan siempre por tu abrazo, no siempre es así.
Un beso

raindrop dijo...

Debe hacer falta mucha entereza cuando ves que tus hijos se equivocan y, aunque puedes hacer alguna cosa al respecto, tienes que aguantarte y dejar que vivan sus propias vidas, aprendan de sus propios errores y maduren como personas. Lo que sí se puede seguir haciendo, como al principio, es seguir cerca de ellos.

En la vida, parece que solo los hijos aprenden, pero los padres tampoco dejan de aprender con ellos.

besiños

natsnoC dijo...

Yo soy padre, y lo he sido recientemente por última vez.

No he llegado al punto de ser sólo espectador, y la verdad es que por un lado me aterra y por otro tengo ganas de ver cómo vuelan (no por eso de la tranquilidad sino por ver si lo hacen como espero).

Pero no tengo prisa, y me falta mucho.

caperucitaferoz dijo...

Es cierto que es durillo ver como se caen pero para eso estamos para ayudar a levantarse, duele más lo que les sucede a ellos que a nosotros mísmos.
besos