domingo, 8 de mayo de 2011

La suerte no es buena o mala, solo suerte.


Un día leí en el blog de Sybila Layna y sus perlas de sabiduría un cuento sobre una familia pobre que vivía de una vaca, de su leche, la vaca murió, y fue una desgracia, entonces plantaron grano y con eso al año se hicieron ricos.
¿Fue realmente una desgracia que muriera la vaca? O estaban acomodados a vivir solo de la leche
Muchas veces la mala suerte no es tan mala si le das la vuelta.
Por ejemplo, con 18 años me quede embarazada, joder que mala suerte, pero resulta que mi hija me ha dado los momentos más felices de mi vida, entonces que buena suerte.
Para quien tener dinero es buena suerte, yo tuve muy mala, un hijo tiene muchos gastos, para quien disfruta con el amor que le da una criatura, eres millonario.
Hace unos 12 años, cerró la empresa donde trabajaba mi pareja y yo tenía uno temporal,  sin ingresos y con dos hijas decidimos montar una pequeña empresa, no somos ricos, pero tampoco tenemos jefes.
¿Fue mala suerte perder el trabajo? si no lo perdemos igual  hoy no tendríamos nuestro negocio,
Tienes una relación y se va a la mierda, ¿mala suerte? o no, puede que te espere una mejor.
 Ver el vaso medio  lleno o medio vacío, es una opción,  al final como dice Maeglin es el mismo vaso.
Nos venden como algo bueno cosas materiales y solamente son cosas, al final una cerveza con unos amigos en un bar es la  hostia, yo he ido a Madrid muchas veces, he visto museos y espectáculos pero recuerdo con mucho cariño unas cañas en el Athenas en buena compañía y un paseo en bicicleta. 

Hay  gente que tiene un accidente, rompió las piernas y  perdió un riñón y piensa, menos mal que estoy vivo, y hay quien nunca está satisfecho con lo que tiene, la mala suerte le persigue, su negocio no va, su novio/a no le quiere, y su vida es una mierda.


Ahora que nadie me hable de  los niños de África pues  estos  son capaces de sonreír de felicidad  cosa que los  nuestros  con todo lo que poseen no saben hacer, solo pensar en lo que tienen los demás.

Es curioso pero no es la gente que se busca la vida para  cubrir sus necesidades primarias la que se deprime, son los que tienen esas necesidades cubiertas y precisan llenar  las del, llamémosle alma que es una palabra bonita, y eso es más difícil y nos hacemos preguntas imposibles y es ahí donde hablamos de buena o mala suerte.
 La buena y  mala  suerte camina en paralelo, están en cada hemisferio de nuestro cerebro.

22 comentarios:

Efraim Suárez dijo...

Hace un año me maldecía por mi mala suerte. Una mala racha (larga como ella sola) y estaba que parecía que me estaba cavando mi propia tumba con la boca. Entonces hala, me planté e hice lo que cuentas en la entrada... nada de mala suerte, siempre puede haber un lado positivo ^^ Y no hay queja, sin problemas, con alegría... y feliz como una perdiz. Así que completamente de acuerdo... No todo es mala o buena suerte, todo depende del ánimo con el que lo mires y con tus ganas de verlo tan bien o mal como quieras.

Biquiños!!

Bree dijo...

La verdad que mirandolo bien, la suerte es depende de como se vea el cristal, etc, etc...ya lo decía el poeta:
Caminante, no hay suerte, se hace la suerte al andar.
Me recuerda una historia o un decálogo que recibí por internet

DECÁLOGO DEL OPTIMISTA

1 - Los optimistas se aman, procuran un alto nivel de autoestima, se valoran y aprovechan lo mejor posible sus talentos personales innatos.

2 - Los optimistas aceptan a los demás como son, y no malgastan energías queriendo cambiarlos, sólo influyen en ellos con paciencia y tolerancia.

3 - Los optimistas son espirituales, cultivan una excelente relación con Dios y tienen en su fe una viva fuente de luz y de esperanza.

4 - Los optimistas disfrutan del "aquí" y el "ahora", no viajan al pasado con el sentimiento de culpa ni el rencor, ni al futuro con angustia. Disfrutan con buen humor y con amor.

5 - Los optimistas ven oportunidades en las dificultades, cuenta con la lección que nos ofrecen los errores y tienen habilidad para aprender de los fracasos.

6 - Los optimistas son entusiastas, dan la vida por sus sueños y están convencidos de que la confianza y el compromiso personal obran milagros.

7 - Los optimistas son íntegros y de principios sólidos, por eso disfrutan de paz interior y la irradian y comparten, aún en medio de problemas y crisis.

8 - Los optimistas no se desgastan en la crítica destructiva y ven la envidia como un veneno. No son espectadores de las crisis sino protagonistas del cambio.

9 - Los optimistas cuidan sus relaciones interpersonales con esmero, saben trabajar en equipo y son animosos sembradores de fe, esperanza y alegrías.

10 - Los optimistas también tienen épocas difíciles, pero no se rinden ni se dejan aplastar por su peso, ya que saben que aún la noche más oscura tiene un claro amanecer y que por encima de las nubes más densas sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y oscuro que sea siempre tendrá otra
salida y que todo río siempre tiene dos orillas.
Gonzalo Gallo G.

Blog A dijo...

Efraim me alegro que ahora vivas un buen momento.
un besito
Bree.. tia, mancantaó..

la reina del mambo dijo...

Los que necesitan cubrir necesidades primarias no se deprimen, están ocupados; los demás se deprimen por no poder comprar lo más caro.
Lo que hace feliz, muchas veces es gratis.
Un beso

Gata dijo...

Me suena ese paseo en bicicleta ;) la verdad es q sí, que fue precioso. Aunque los duendes se quedaran con tu chaqueta ;P.

Yo pienso que siempre hay que pensar en positivo, pero tenemos que reeducarnos para ello. Como me dijo una vez una buena amiga con la que trabajé: la felicidad tiene la medida de cada uno. Al principio no entendí la frase, pero luego con cosas que viví me dí cuenta de que es cierta y muy sabia, y que hay gente que se hace adicta a la tristeza, les gusta, y con ello "llaman" a la mala suerte. Y aunque no hay nada de librillo pienso que va unida la mala suerte con pensar en negativo.
Visualizarse siendo feliz, es una utopía necesaria.

Hay un cuento sobre esto. Cuentan que un día se reunieron tres duendes en una cueva (los mismos que robaron tu chaqueta). Estaban tramando hacerle una broma al ser humano que consistía en esconderle la felicidad. Uno de ellos propuso esconderla en el fondo del mar.
- No, de ninguna manera, dijo el otro porque el ser humano siendo creativo, ingenioso e inventor podría construir una nave que se sumergiera en el mar y podría encontrarla. ¿Qué les parece si la escondemos en el planeta más recóndito del universo?.
-No, de ninguna manera, dijo el que se había opuesto en primera instancia porque el ser humano es creativo, ingenioso e inventor podría construir una nave que volara a través del universo y podría hallar su felicidad y eso no queremos. Entonces, uno de los duendes que había estado callado escuchando con atención a sus compañeros propuso esconder la felicidad dentro del hombre, porque se la pasaría buscando en el fondo del mar y en el universo y no se daría cuenta que la tiene en él.
Me encantan tus post.
Un besito

raindrop dijo...

Como no quiero alargar el comentario (que veo que hoy vienen "cargaditos"), y aunque me fastidia la autopromoción, dejo aquí un enlace a un post que escribí hace más de un año. Al comienzo adjunté una breve historia que trata sobre el mismo asunto, por si te apetece leerla.

¿Buena o mala suerte? El enfoque de cada uno determina su realidad. Ahí está la clave.
;D

besos

Treinta y Tantos dijo...

siempre se quiere más...mejor...y no solo en cuanto a lo material. el problema llega cuando eso nos convierte en inconformistas. no hay mal que por bien no venga es una forma como otra cualquiera de no perder la esperanza...q es lo que nos mueve...lo que nos guia y anima a luchar por nuestros sueños. y que hariamos si no existiese la ilusión?

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Una entrada impecable. Poco tengo que añadir.
Yo pienso igual, la buena/suerte y la mala/suerte siempre nos acompañan las dos al mismo tiempo, cogidas de la mano, simultaneamente. Todo depende del punto de vista que contemplemos las circunstancias. Y a veces no le encontramos el lado positivo porque no podemos tener una visión completa de nuestra vida y solo vemos el momento que está ocurriéndo. Solo hay que ser un poco pacientes y esperar un poquitín que aparecerán los beneficios :))

Yo lo pasé bastante mal después de cortar con una novia que era un poco agria, pero la quería bastante. Dspués ella se casó con otro amigo, y los demás no dejan de decirme -menos mal que no seguíste, de la que te has librado-, porque con el tiempo ha ido a peor, a mucho peor, jaja

Y ya que casi hemos coincidido otra vez con nuestras entradas ¡¡¡ algo paranormal está sucediéndo !!!, permíteme invitar a leer la mía que viene al pelo, jaja:

http://www.poesiavictor.com/2011/05/si-yo-pudiera-hablar.html



Bs.


PD. Ya estamos coincidiendo demasiado. El próximo discreparé :)) Advierto.

Mario dijo...

Estoy de acuerdo, aunque muchas veces todo es tan trágico que ya te echas a caminar sin pensar mucho en tu situación, creo que a muchos les pasa de esa manera, pero es cierto que como dice el dicho, Dios aprieta pero no ahorca, y ser positivo te saca de de deprimirte y frustrarte, te abre las perspectivas, en lugar de quejarte haces algo. También me gusta tu apreciación, a veces las grandes oportunidades vienen disfrazadas, parece todo mal y realmente enfocado hasta le sacas provecho y beneficio, estoy de acuerdo. Además en las caídas está la experiencia y la sabiduría, dicen que el escritor Hermann Hesse era depresivo y volcó todo su pensamiento en los libros, utilizo sus "desventajas" en hacerlas gloria. Y así es mejor la vida. Un abrazo.

Mario.

Silvia dijo...

El mundo le pertenece a los decididos, a los q ven más allá de sus propias narices,
A los pesimistas se los lleva la corriente, A nadie le gusta rodearse de mala energía.
a veces cuesta ver el vaso medio lleno, a veces el vacío se apodera, pero cada vez me convenzo más de que todo pasa por algo, q las caídas nos preparan, nos forman para saber recibir y afrontar lo que está por llegar...

Como cuando pensé q el mundo se me venía encima, pero era el "mundo" el que me decía que tenía reservado algo mejor..
q me lio, me ha gustado mucho el post, y la imagen sencillamente genial! xD

Abrazos!

TORO SALVAJE dijo...

Nos vamos a morir.
Que buena suerte!!!

Besos.

natsnoC dijo...

Vaya, menuda entrada.

Yo soy generalmente positivo, la verdad, y es que no tengo motivos para lo contrario.

Me molesta bastante la gente que sólo sabe quejarse de todo, pero también aquellos que cuando tienes un día malo no hacen más que darte la tabarra, porque a veces también vienen bien. Es que si no, en realidad no tienes días buenos, ¿no?

Zentolo dijo...

Buena o mala suerte, al final depende de lo que te ocurra y cómo lo quieras ver.
Yo tuve buena suerte nada más terminar el servicio militar: encontré trabajo a los pocos meses. La mala suerte hizo que me redujeran el contrato a media jornada al año. La buena suerte que me lo volvieran a ampliar a los seis meses, la mala suerte que no me renovaran más cuando cumplía 2 años y medio con la empresa que me había contratado.
La buena suerte hizo que me hablaran de ser soldado profesional. La mala suerte que me seleccionaran. La buena suerte que me destinaran a marina. La mala suerte que fuera a un barco. La buena suerte que conociera a uno de mis mejores amigos y que me recorriera Europa desde San Petersburgo hasta Estambul. La mala suerte que no pudiera continuar mi carrera en la empresa y me tuviera que ir.
La buena suerte me volvió a sonreír cuando me contrataron en una empresa a los 4 meses de salir del barco. La mala suerte me enseñó su cara cuando me putearon (con perdón) durante casi un año en aquel sitio.
La buena suerte me hizo coincidir con mi primer jefe. La mala suerte que no me pudiera contratar él. La buena suerte es que me contrató mi actual jefe. La mala suerte es que ganaría menos dinero. La buena suerte me hizo acertar con la elección: mi primer jefe montó una empresa que se fue a pique.
Al final, todo depende del punto de vista. Todos esos trabajos me han enseñado algo, los buenos y los menos buenos. Y de todos he sacado algo positivo (y no es el dinero).

Blog A dijo...

Muchos comentarios y cada cual menor que mi post.
Gata, es cuierto algunas gente vive su papel de sufridor encantada, el cuento precioso
Raindrop le echaré un ojo a tu enlace.
Toro, si quieres ser inmortal te compadezco, eso si tiene que ser mala suerte.:)))
Victor. Estamos conectados jajaj
Constan, tener un día malo es normal y necesario..a mi tampoco me gusta la gente que anda Zen todo el día.
Silvia, Mario, un besote
Zentiño, me has dejado tu curriculum :)))).. gracias por tu palabras un besito

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

a SILVIA
No te creas, porque también los pesimístas, FILÓSOFOS: Nietzsche, Sartre,... POETAS: Houellebecq, Panero, Bukowski,... también tienen su propio séquito de fans, que son igual de pesimístas.
Yo creo que las vibraciones semejantes se buscan y se agrupan entre ellas.
Pero llevas razón, se los lleva la corriente.

Un abrazo, Silvia.

Maeglin dijo...

Por aquello de "cosificar" la suerte dicen muchos que la felicidad es la ausencia de miedos, ni miedo a la soledad ni a la desesperanza ni a nada de nada. Y como la alegría va por barrios decía un colaborador de Luis Rojas Marcos que para los hombres la felicidad es que les den la razón y para las mujeres que las escuchen. Luego está aquello tan manido de la palabra cambio en chino que significa, al menos parcialmente, oportunidad.
Resumiendo el menú de tópicos no es más rico quien más tiene si no quien menos necesita.

Y de suerte... la suerte de la Fea, la guapa la desea.

A-B-C dijo...

Geniales dibujos los que has seleccionado para acompañar a esta genial entrada. Creo que el paso del tiempo, el poder mirar atrás y verlo desde otra perspectiva ayuda a verlo medio lleno.

Jó es verdad que con 18 años debe ser una impresión quedarte embarazada pero mira tú todo lo que ya tienes disfrutado y vivido y yo con 40 y ni una criatura saltando a mi alrededor y si me quedo embarazada los médicos me van a catalogar como "madre añeja"

Besos,

pseudosocióloga dijo...

Totalmente de acuerdo.
Además los que siempre se quejan de su suerte, suelen ser los que no hacen nada por cambiarla.

Layna dijo...

¡Pero que ilusión que me ha hecho ver ese enlace a mi blog!!! ¡eres un encanto!! La vida está llena de decisiones y ver el vaso medio lleno siempre ayuda a seguir adelante con optimismo. Soy de las que dicen voz baja "seguro que todo es para mejor" aunque al principio no lo parezca. Besos

Franziska dijo...

En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira: solamente es del color del cristal con que se mira.

Este refrán lo recuerdo de mis tiempos del colegio y es de los más sabios. Es como tú has ido desgranando, una cuestión de actitud. Tan verdad como que un niño africano puede ser feliz con una simple comida y como el niño europeo puede sentirse fatal porque no tiene unas determinadas zapatillas de tal o cual marca. Esa es, a mi juicio, la tarea educativa más importante que hemos de realizar con nuestros hijos: enseñarles a valorar lo que tienen y a que aprendan a disfrutarlo.

Tengo que repetirte que me ha gustado mucho cómo has encauzado un tema más que interesante y que, seguramente, pocos sicológos habrían encauzado con esa maestría que tu utilizas porque va revestida de tus experiencias y puntos de vista personales que son tan convincentes.

Un abrazo de Franziska

Tío Eugenio dijo...

Yo no creo en suertes ni religiones, pero sí creo que cuando se cierra una puerta, siempre abre otra.

Pero a veces no sabemos verla o nos quedamos lamentándonos por el portazo.

Un estupendo post el de hoy (bueno, ayer)

Ug

un completo gilipollas dijo...

En mi caso siempre es mala suerte...

Siempre suyo
Un completo gilipollas