miércoles, 19 de septiembre de 2012

Sobre mi viaje a Egipto.


El día que un hombre descubrió que otro tenía miedo, tuvo el poder,
El miedo es ancestral, es un sistema de supervivencia pero quien controla el miedo de los demás controla  sus actos.
 El primero que inventó un dios y un demonio para controlar a la peña, ese dio con el meollo de la cuestión y  fue el amo,  por una parte tenemos un paraíso muy chulo con  nubes y paz y por otro un infierno de fuego donde pasareis la eternidad abrasados.  Al principio ibas al infierno por matar y robar pero luego ya la lista de faltas aumento, mucho depende la religión el gobierno del cada época y demás pero  algunas son realmente ridículas… ya  me estoy liando, el caso es que yo me iba a Egipto de vacaciones y la gente te miraba y decía, uff tal y como esta el país, y si vas no vayas allí ni al otro lado, no te vistas así y asado y un montón de cosas tales que yo me iba a la cama haciendo testamento.. pero me fui igual, que los billetes están comprados y miedo, miedo  no tenía.

Así que que mi hija y yo nos fuimos a Egipto con unos de esos paquetes tirados de precio, que casi me sale mas caro quedarme en casa.  

Y que pasó al llegar a Egipto? Pues nada, bueno pasar si pasó pero por patosa, el primer día me caí del autobus, llevo aun el ojo morado del gomazó que me pegué, quería contar algo más interesante como que me habían pegado en la manifestación de la plaza de Tahin, pero lo cierto es que me caí del autobus, de los  más ridiculo, pero el golpe dio mucho juego en el viaje, me preguntaban constantemente que me había pasado, alguno me preguntó si me había pegado el marido, " pegar marido? " y yo respondí, Si pegar marido, yo .. y con el dedo hice el gesto de cortarle el cuello, y el hombre me miro como si estuviera loca y con un gesto de incredulidad por mi tamaño y supongo que por ser mujer, dijo Tu? yo respondí, si hombre mientras duerme, y le hice el gesto de dormir.. y conseguí las risas sonoras de un grupo de egipcios  y además casi un aplauso.

Gracias al miedo no hay turistas y pudimos ver los monumentos sin hacer cola,  estuvimos a 50 metros de la manifestación de los viernes y no pasó nada, la gente en general  adentrándote un poco fuera del turismo es bastante amable y tranquila. Un día que fuimos a tomar pollo al KFC había una mesa corrida enorme solo con una pareja y amablemente nos invitaron a sentarnos en su mesa, (estos no pedían euros), otros nos ayudaron con los taxis para que no nos timaran,incluso un estudiante nos dio su teléfono por si necesitábamos ayuda.

Está claro que intentan timarte en cuanto te ven la cara de guiri, pero timarte, no robarte ni atracarte, en el timo existe el componente ingenuo, en el atraco es más indefensión, te piden un euro por todo, por hacerte una foto con ellos, por indicarte donde hacer una foto, por todo lo que te imaginas.

Los hombres te miran, es cierto, algunos se le caen los ojos y los adolescentes te persiguen unas cuantas calles, pero teniendo en cuenta que no miran un brazo de mujer ni de coña, pues todas van tapadas hasta la cabeza, es normal que se queden con una, de la misma forma que si nosotros vemos una tipa por la calle con el culo al aire o las tetas fuera, solo  es una cuestión de cultura.

En mi caso no me sentí acosada, ni  sentí que me miraran mal ni mucho menos, en general eran amables algo aduladores pero eran mas graciosos que groseros, pero como todo en esta vida, es una apreciación mía que soy de esas personas que prefiere ver lo bueno de la gente que lo malo.

Su forma de conducir es caótica,lo cierto es que si mi marido lo ve, diría que estoy en mi salsa,tengo el coche limado por los cuatro costados,  importante tocar bien la bocina, y sobre todo aprender a cambiar una rueda en medio de la autopista, pues aquellas carreteras de tres carriles tienen que ser autopistas, de nada sirven los semáforos, cruzas a la brava y el sonido de fondo durante todo el día son bocinas,

En el Cairo puedes ver kilometros de edificaciones sin terminar, pero con ropa colgado por las ventanas, ahí los edificios se terminan a  medida que se van vendiendo

Fuimos en metro y descrubrimos que había vagones para mujeres, para hombres y mixtos, lo cierto que el vagón de mujeres era muy cómodo, sin agobios. En el metro tuvimos un momento muy simpático, pues no nos dimos cuenta que el vagón donde nos metimos era solo de mujeres y tuvimos que echar a los chicos que venían con nosotras  para que fueran al mixto, el caso es que a  nosotras nos hizo tanta gracia que no parábamos de reír y una joven nos preguntó si era la primera vez que subíamos en metro, y le dijimos que no , pero sí la primera que los vagones iban separados por sexos.

Entre tanta historia, la cuna de las civilizaciones y todo eso te preguntas cuantas vueltas ha dado el ser humano en esa región para llegar a vivir con tanta desigualdad entre hombre mujeres ricos y pobres..


y si hubiera tenido miedo no hubiera hecho este viaje.