viernes, 19 de julio de 2013

Hacer fácil lo dificil no es tan fácil









Desde bien joven escuché por ahí lo difícil que es ser padre, lo complicado de las relaciones de pareja. Me pregunto muchas veces ¿Por qué hacer difícil lo fácil.?

Cuando me convertí en madre era muy joven, y sin embargo no tenía miedo, pensaba que si me dejaba llevar por el amor que sentía hacia esa criatura todo saldría bien, y así ocurrió,aunque  igual fue coincidencia.

Cuando quería un abrazo se lo daba, si quería dormir en mi cama la dejaba, si quería jugar jugábamos y poco a poco cubriendo esas pequeñas necesidades, surgían solas en su justa medida, aprendió a dormir sola con la certeza de que si la soledad le pesaba mi cama estaba abierta, jugaba sola con la certeza de que si necesitaba compañía la encontraría, y aprendimos a respetar nuestros tiempo, porque ellas sabían que yo estaba ahí. 
Tener un hijo no es un folio en blanco donde pintar lo que nosotros queremos que sea, tener un hijo es plantar un árbol y mirar como crece, y respetar sus formas, eso es lo fácil, lo difícil y trabajoso es querer que tu árbol sea un bonsai ese árbol tallado que necesita de mucho tiempo y esfuerzo para convertirse en lo que tu quieres, ¿pero es real la naturaleza del árbol?

Las relaciones de pareja o amorosas también son complejas, dicen por ahí,... Ese deseo interno de que la persona que está a tu lado poco a poco se amolde a ti, a tus necesidades, a tus gustos a tus aficiones.
Te gustó porque no era como tu, porque te aportaba cosas y sin darte cuenta quieres que sea una extensión de ti mismo. 

¿Por qué no dejarse llevar por los sentimientos de amor y menos por los de posesión? como cuando disfrutas del aire y del sol, cuando toca, no cuando quieres.

Vivir un verano eterno en el amor está al alcance de pocos, ¿Por qué no aprender a valorar todas las estaciones de las relaciones? el caluroso verano, la suave primavera, el tierno otoño, incluso el crudo invierno se sobrelleva con una manta.

Creo firmemente que hacemos difícil lo fácil, por  el sentimiento de posesión y el deseo de crear personas a nuestro gusto sin aceptarlas como son 

Dejamos de querer a una persona en el momento en que pensamos que es nuestra, pues quieres cuando no tienes y cuando tienes ya no es amor es posesión..

Ocurre como con la paternidad, cuando todo fluye sin  presión uno crea sus tiempo, y todo se ajusta. 

Ya sé, hoy parece que me fume un tripi, pero muchas veces me pregunto porque hacemos dificil lo fácil. 

18 comentarios:

raindrop dijo...

Joer con el tripi... pues dime qué es eso que fumas, que yo también quiero.
Cuánta sabiduría hay en tus palabras. Luego dirás que es casualidad, pero es que ya son muchas coincidencias y no cuela jajaja

Hay una palabra que mencionas, que es la posesión. No creo que sea algo malo: cuando posees algo, lo cuidas mucho y permites que se desarrolle según su naturaleza. Lo decía el Principito de Saint-Exupéry: yo poseo aquello para quien soy útil. Se lo decía al estúpido hombre de negocios que se creía que poseía las estrellas.
El problema no es tanto la posesión, sino los conceptos erróneos que existen acerca de las formas de poseer. Es como se pasa, por ejemplo, de ser útil a abusar, del amor a los celos, etcétera.

besotes desde el retiro xD

la reina del mambo dijo...

Los seres humanos somos así de complicados. La posesión es un problema cuando, pasamos de poseer objetos a creer que las personas son lo mismo. De ahí vienen los celos y demás.
Yo quiero un tripe de esos Montse.
Un beso

Coccinellidae. dijo...

No sé lo que es tener un hijo.
En cuanto a la pareja nunca me ha gustado intentar "cambiar" al otro. Si han cambiado lo han hecho por ellos.
Pero verás la gente cambia por sí sola y una persona no se comporta igual al principio de una relación que años después. La confianza da asco. Y si te enamoró porque era atento y detallista y tenía muchas cosas en común contigo y al cabo de los años por la rutina deja de ser tan atento y detallista y hasta odia aquello que decía que le encantaba...a ver en qué lío te has metido!
Pero básicamente tienes razón, cuando no tenemos algo lo queremos a toda costa y cuando lo tenemos queremos que sea de otra manera o incluso dejamos de quererlo. Ojalá fuera pingüina!

DRACO dijo...

y no solo es la posesión hacia otra persona todo un problema (entre otros muchos) que afecta a la pareja ya que también hay a las que les gusta tener una pareja al lado para solucionar a través de ella sus traumas, frustraciones y complejos y terminan haciéndole maltrato psicológico (si es que no incluyen hasta el físico)

un beso.

Blog A dijo...

Rafa, es casualidad, el tripi de Buena calidad, llámale x , ese príncipe tuyo no me convence, no hay nada que posea, ósea, cosas, a las que le de más valor y cuide más que las que no poseo .. Como las personas, cuido mis gafas de 200 pavos porque me costaron una pasta no porque las quiera,

Blog A dijo...

Reina encontrar los límites es siempre los complicado

Blog A dijo...

Coccinellidae.. Ese cambio del que hablas es crecer, quizá esa persona deja de ser detallista porque el objeto de detalle, su pareja tampoco es la que era, y esos cambios se aceptan y asumen o no y se rompe .. La gente cambia los hábitos cotidianos pero en lo más profundo mantiene su idiosincrasia

Blog A dijo...

Draco, lo triste es que eso de lo que hablas es muy cotidiano ..

pseudosocióloga dijo...

Con lo fácil que es todo...creo que al personal le gusta complicarse la vida.

Juan Carlos dijo...

¡Amén a todo lo dicho, Montse!
Salu2

Zentolo dijo...

Lo peor es tratar de extender en otros nuestros propios fracasos: queremos que nuestros hijos sean más que nosotros, que nuestras parejas cubran nuestras carencias... sin pensar que, posiblemente, lo más práctico y fácil sería dejarlos ser tal como son, sin más, aceptando por igual sus virtudes y, por supuesto, sus defectos.

Ico dijo...

los franceses tienen un dicho.. por qué hacer fácil lo que se puede hacer difícil...pero en este caso te doy toda la razón, hace falta sentido común y naturalidad y dejar que las cosas fluyan.. buen post..

Ico dijo...

los franceses tienen un dicho.. por qué hacer fácil lo que se puede hacer difícil...pero en este caso te doy toda la razón, hace falta sentido común y naturalidad y dejar que las cosas fluyan.. buen post..

Sergio DS dijo...

Confirmado: hacemos MUY difícil lo fácil.

kira permanyer dijo...

La reflexión es totalmente acertada Montse, las trabas vienen cuando no siempre todo se ajusta al pensamiento puro. Los celos, el cansancio, las influencias externas... hay que saber manejarlo todo y eso no es facil. Yo creo en tus palabras, las aplico pero creo que somos caracteres fuertes, no todo el mundo es igual.

La Abela dijo...

Buenoooo, de acuerdo en casi todo, hay un tema que se te escapa y es la evolución como persona de cada integrante de la pareja (a veces crecen juntos y otras uno de ellos se queda atrofiado en el psado y algo no funciona) en cuanto a los hijos, hay un factor externo que los padres no controlamos y hacen las cosas difíciles (cierto que con el amor todo vuelve a su cauce, pero no siempre, por desgracia).
Un besote y buen verano amiga.

Blog A dijo...

Kira y abela , claro que sí, que las personas somos vario pintas, que a veces ese es el encanto de vivi, complicarlo un poco, como dice ico, , pero a mí me gusta que todo sea más sencillo, más natural, por eso quitó relevancia a muchas cosas.
Creo que con la frase unos crecemos y otros no, admites las expectativas puestas en alguien, y en lo del cauce, a mi lo que me ocurre es que no se cuál es el cauce... Cada uno desarrolla su carácter y forma de ser y sigue su propio cauce, en ocasiones querer que vayan por el nuestro es cuando intentan salirse siempre porque no va con su naturaleza

VICTOR VERGARA dijo...

Muy bonito, Me ha gustado.

Un besín :)